“Crimen y castigo de Fiodor Dostoievski”. Alberto Nazha

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“Crimen y castigo” de Fiodor M. Dostoievski *

“Dostoievski, al llevar lo real y normal a sus límites extremos, hasta la anormalidad….trató de sondear la esencia de la vida y penetrar en los misterios de lo normal”
Lavin Janko

Puntuaciones desde una mirada psicoanalítica

Dr. Alberto Nazha

(Advertencia: todo lo que aparece resaltado en el texto está hecho por mi)

La primera idea que tuvo Dostoievski sobre su novela “CRIMEN Y CASTIGO” fue lo que él concibió como Diario de Raskolnikov; esto ocurrió en los días inmediatos a su viudez, días muy tormentosos para él, en que había agotado todos sus recursos, a lo que contribuyó su afición al juego. Apremiado por sus necesidades le prometió a un editor de San Petersburgo, el Diario de Raskólnicov, aún inexistente, a cambio de un anticipo de 300 rublos…..que tardaron tanto en llegar que Dostoievski desesperado acudió a un amigo que lo sacó de aquella encrucijada.
Lo que quiero destacar es que este título “Diario de Raskólnicov”,. anticipaba que su novela iba a tener un personaje central alrededor del cual girarían todos los demás. Con esta novela y otras de Dostoievski se inaugura lo que después los críticos iban a llamar la novela psicológica.
Quiero mencionar que el mismo Nietzsche en el “Crepúsculo de los ídolos” elogia la obra de Dostoievski a pesar del teísmo presente en ella. Dice Nietzsche: “Dostoievski es el único psicólogo, por cierto, del cual se podía aprender algo; es uno de los accidentes más felices de mi vida, más incluso que el descubrimiento de Stendhal”.
Al respecto podemos decir que la indagación de Dostoievski tiene una doble vertiente: apunta a la interioridad del sujeto, a los abismos de su conciencia y al mismo tiempo describe el medio social con las ideas imperantes, las creencias, las tradiciones y su infujo.
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Algunas consideraciones sobre los nombres de los personajes.

Está estudiado que Dostoievski eligió el nombre de sus personajes en Crimen y Castigo jugando con la polisemia de las palabras.
Así el nombre de Raskólnikov se construye sobre la palabra “rascol” que en ruso significa “escisión”. Esta escisión alude, según la interpretación más generalizada, a la separación entre Raskólnicov y esa sociedad rusa que él juzga cruel e injusta, pero también podemos aplicar el concepto de escisión a su personalidad aludiendo a su notable ambigüedad que le hacía oscilar entre ideas y sentimientos contrapuestos.
Otros nombres:
El rico pretendiente de la hermana es Luzhin; viene de Luzha….charco
El único amigo, Dimitri Razúmijin; viene de razum…Razón ,inteligencia, etc.

Vamos a comenzar con la descripción que de él se hace en la novela. Se lo ubica primeramente en la universidad: “En la universidad era notable que de todos se alejaba, apenas tenía algún amigo. No tomaba parte en reuniones ni en recreos ni en cosa alguna. Los demás no tardaron en volverle la espalda. Estudiaba con ahínco. Por esto lo respetaban pero sin profesarle afecto. Era muy pobre, en extremo orgulloso y nada comunicativo. A algunos de sus condiscípulos parecía que los miraba como si a todos los sobrepasase, tanto por el talento, como por el saber y las ideas. También parecía considerar las ideas de los otros como algo inferior”.
En una primera aproximación psicopatológica yo lo definiría como una personalidad esquizoide. Fairbairn destacó tres características prominentes de la personalidad esquizoide: 1-Una actitud de omnipotencia; 2- Una actitud de aislamiento y desapego y •3- Una preocupación por la realidad interna.. El fenómeno esquizoide fundamental es la presencia de disociaciones en el Yo. Una de sus técnicas defensivas es el repliegue narcisista autopreservativo debido a la ansiedad ante una situación que parece implicar una amenaza para el Yo
En cuanto a lo que provoca en su entorno, A. Green expresó: “Los narcisistas nos irritan quizás más que los perversos. Puede ser porque podemos soñarnos objeto de deseo de un perverso mientras que el narcisista no tiene más objeto de deseo que él mismo”.Aquí termino este breve bosquejo, nosográfico..

Situación de Rascolnikov

Raskólnikov. es un estudiante de derecho que vive miserablemente en los suburbios de la capital de la Rusia Imperial, San Petersburgo. Apenas tiene para sobrevivir con la ayuda escasa de su madre y de su hermana y dando lecciones. Pierde este trabajo y por falta de dinero debe dejar la universidad. En ese momento recibe una carta de su madre donde ésta le habla del compromiso de su hermana con el rico comerciante Lujin . El comprende que no es un casamiento por amor sino por el interés de subvenir a las necesidades de la flia. pero principalmente las de él. Sabe que su madre es capaz de cualquier cosa por socorrerlo, aún a costa de la denigración de su hermana. Su madre le dice: “tu eres todo para nosotras, toda nuestra ilusión, toda nuestra esperanza”. La carta lo había mortificado. Ël se sintió responsable y hasta culpable por ser causa de una posible inmolación de su madre y de su hermana. Nos dice el autor, que se atormentaba preguntándose qué podía hacer él para impedir ese casamiento por dinero; y piensa que ya no se trata de sufrir pasivamente “sino de hacer irremisiblemente algo, y cuanto antes..Fuese lo que fuese, había que decidirse”. En ese momento se entera por un estudiante amigo de la existencia de urna vieja usurera llamada Alíona, noticia que parece haberle interesado particularmente.
En efecto, tiempo después, acosado por la necesidad, le lleva a la usurera una sortija de oro con 3 brillantes que su hermana le regalara. Logra a cambio 2 billetitos. Y le promete que pronto le llevará a empeñar un importante reloj. Ya de vuelta entró en una taberna, pidió una taza de té, se sentó y quedó muy ensimismado. Un extraño pensamiento acababa de brotar en su cabeza. Y, oh casualidad, en una mesita a continuación de la suya estaban sentados un estudiante y un joven oficial. De pronto el estudiante se puso a hablarle a su compañero de la tal Alíona y en un momento dado dice. “Yo a esa vieja la mataría y le robaría y te juro sin el menor remordimiento de conciencia”. Después trata de minimizar sus dichos: “Bueno, yo hace un momento hablaba en broma; pero,…. mira: de un lado una vieja estúpida, imbécil, inútil, mala, enferma, que a nadie le sirve de provecho, sino que por el contrario a todos perjudica…..”. “De otro lado las energías juveniles que se rinden en vano sin apoyo. Mil obras buenas que se podrían hacer con los dineros que esa vieja lega al monasterio….decenas de familias salvadas de la miseria…de la corrupción…de los hospitales venéreos…”. Y como si estuviera arengando a alguien exclama: “Mátala, quítale esos dineros, para con ellos consagrarte después al servicio de la humanidad toda y al bienestar general. ¿No quedaría borrado un solo crimen insignificante con millares de buenas acciones?. Por una muerte, mil vidas en cambio. Es una cuestión aritmética. No vale más que la vida de un piojo”
— Sin duda que no merece vivir, observó el joven oficial; pero es la Naturaleza.
— Ah hermano, sí: pero a la Naturaleza se la mejora, se la encauza, sin lo cual naufragaríamos en prejuicios.
Luego de escuchar este diálogo, Raskólnicov entra en oscuras cavilaciones. Y se pregunta por qué su ánimo está tan perturbado si la idea que tuvo (la de matar a la vieja) es sólo una fantasía y que lo que a él le preocupaba sobre todo era la siguiente cuestión: “¿Por qué casi todos los crímenes se descubren tan fácilmente y por qué tan fácilmente se encuentran las huellas de casi todos los asesinos?”. Según su juicio la razón principal consistía no tanto en la imposibilidad natural de ocultar el crimen, como en el criminal mismo; todos los delincuentes experimentan…en el momento de cometer su crimen como un desfallecimiento de la voluntad y del juicio…Se apodera del hombre – según Rodia.- como una enfermedad que persiste un tiempo (aún después del crimen) hasta desaparecer como cualquier otra dolencia. “El problema estaba en saber si es la enfermedad la que engendra el crimen o si el crimen mismo iba siempre acompañado, por su misma naturaleza, de cierto género de enfermedad”. Cuestión ésta que él no se sentía en condiciones de resolver. Pero en lo que a él personalmente se refería, pensaba que no era posible que se produjesen semejantes derrumbamientos morales…porque lo que él se proponía llevar a cabo no era un crimen.
Al interrogante de Raskólnikov nosotros le responderíamos que, en su caso al menos, es “la enfermedad” la que engendra el crimen. ¿De qué enfermedad se trata? La respuesta la dió Freud: (Los que delinquen por sentimiento de culpa):
“Por paradójico que pueda sonar, debo sostener que ahí la conciencia de culpa preexistía a la falta, que no procedía de ésta, sino que, a la inversa, la falta provenía de la conciencia de culpa. A estas personas es lícito designarlas como “delincuentes por conciencia de culpa”.
¿Es verdaderamente este el caso de Raskolnikov?

Un par de meses antes del crimen, Raskónikov había publicado en una revista la teoría que lo justificaba y que el comisario había leído dando origen a ese intenso y denso diálogo entre ambos, que algunos autores como Stefan Sweig lo consideran como una joya de la literatura universal (parte III, cap. V).
En ese artículo Raskólnicov. sostenía, como se lo recuerda el comisario, que los hombres se dividen en “ordinarios y extraordinarios. Los hombres vulgares (u ordinarios) debían vivir en la obediencia y no tienen derecho a infringir las leyes, por el hecho mismo de ser vulgares. Pero los extraordinarios tienen derecho a cometer toda suerte de crímenes y a infringir de todas las maneras las leyes, por el hecho mismo de ser extraordinarios”.
Raskólnikov intenta ignorar el tema, pero al final reconoce su autoría y le dice: “No es eso enteramente lo que yo decía. Yo me limitaba sencillamente a insinuar que los individuos extraordinarios tenían derecho, claro que no un derecho oficial, a autorizar a su conciencia a saltar por encima de ciertos obstáculos y únicamente en el caso de que la ejecución de su designio (salvador acaso para la Humanidad toda) así lo exigiera”. Y más adelante insiste: “Yo solo tengo fe en mi idea esencial: la que consiste concretamente en decir que los individuos, por ley de la Naturaleza, divídense en términos generales en dos categorías: la inferior (la de los vulgares)…que sirven únicamente para la procreación de semejantes y aquella otra, de los individuos que poseen el don o el talento de decir en su ambiente una palabra nueva. (Expresión destacada en el texto)
Palabra nueva es prácticamente sinónimo de “buena nueva” (en griego evangelios). Esto nos revela el mesianismo que Dostoievski imprime a su personaje central. En todo el relato, Raskólnicov es un ser llamado a cumplir una misión de rendención. Pero veamos como él continúa desarrollando su teoría:
“Los ordinarios son conservadores, viven en la obediencia y ese es su destino.” Se infiere que ellos no tienen palabra nueva. “Los extraordinarios en cambio exigen la destrucción de lo presente en nombre de algo mejor. Pero si necesitan, por el bien de su idea, saltar por encima de un cadáver, por encima de la sangre, ellos pueden autorizar a su conciencia para hacerlo.”
Aquí se coloca en un plano trascendental; si se trata del bien de una idea, es algo que trasciende al individuo; se trata de la Humanidad, de la Sociedad, de la Naturaleza, como se predica a lo largo de toda la obra.
Por todo esto podemos pensar que cuando Raskólnicov empuña el hacha con la que va a partir la cabeza de la vieja usurera, en la figura de ésta, está, al mismo tiempo, aplastando al régimen social injusto, liberando a la Humanidad de un ser maligno y restaurando el ultrajado orden de la Naturaleza. Aquí Dostoievski se acerca a Shakespeare, quien le hace decir a Hamlet, en un plano menos mesiánico, y cavilando entre la convicción y la ejecución:
“¿Qué es más digno para el alma, sufrir los dardos de la ultrajante fortuna o rebelarse contra el mar de calamidades y empuñando las armas acabar con ellas?”
Pero también piensa en el destino social del hombre cuando exclama: “¡Cómo soportar los ultrajes y desdenes del tiempo(mundo), las injurias del opresor, las tardanzas de la justicia, las insolencias del poder y las múltiples vejaciones que el paciente mérito recibe del hombre indigno!”
Shakespeare y Dostoievski plantean, a través de su arte dramático, ese debate entre individuo y sociedad que sigue teniendo plena vigencia. Esta es una cuestión que hace a la dimensión ética. Luego citaré a Freud diciendo que la vida ética es un interés práctico de la humanidad.
Ni Raskólnikov ni Hamlet consideran que cometen un crimen.
Como en todos los casos en que la ley es violada en atención a un principio más alto, el criminal pasa a ser un mártir o un redentor.
Es Raskolnikov un megalómano? En su artículo menciona, como si fueran sus avales, a Licurgo, Solón, Mahoma y Napoleón, aquellos que son capaces de decir algo nuevo Y sostiene que “ellos vienen obligados por su propia naturaleza a ser criminales, aunque sólo fuese por promulgar leyes nuevas que abolían a las antiguas” tenidas por sagradas.
Para explicar la génesis de semejante teoría, algunos autores sostienen que Raskólnikov siente inseguridad de su persona… ve que su realidad no tiene sentido,….que no tiene posibilidad de realización alguna y que se ve impulsado a “crear un mundo de ideales y de formas” en el que él pueda alcanzar una ubicación privilegiada.
Creo que podemos entender algo más si nos remitimos a un pasaje de la novela en el que Porfirii , es decir, el comisario, se refiere al artículo que venimos citando y le dice a R.:
“Su artículo es absurdo y fantástico…. Allí se respira la osadía de la desesperación” ¿No podríamos inferir acaso que esa creación megalómana, es una fantasía delirante o sueño diurno compensatorio de su realidad agobiante miserable y sin salida? En épocas pasadas, la psiquiatría llamaba “delirio de Genser” a unas fantasías paradisíacas que producían algunos presos en su situación de soledad y encierro también sin salida.
Luego de formular su teoría, más allá de sus temores e inseguridades, él necesita cometer un acto , que le confirme su teoría convertida ya en verdadera creencia.
Para Raskólnikov. el asesinato de la vieja usurera es, más allá de su acuciante necesidad de dinero, una prueba que él debe pasar para convencerse de que él pertenece a la categoría de los elegidos en cuyo caso no habría de sentir ningún tipo de arrepentimiento.

En el denso diálogo con el comisario (inspector de policía o juez), éste, que lo tuvo por sospechoso desde el comienzo, le va tendiendo trampas; en un momento dado le pregunta si él se consideraba, aunque sea un poquito, como un ser extraordinario y que dice una palabra nueva.—“Es muy posible que así fuera” contesta él despectivamente.
_”Entonces-pregunta el comisario- usted también se cree con derecho, en caso de apuros en la vida o para acelerar el progreso de la humanidad, a saltar por encima de todos los obstáculos, como por ejemplo, a matar y robar”.
–“Si yo me saltase los obstáculos, sin duda no habría de decírselo a usted”, respondió Raskólnikov. provocativo y altanero. En su estado de tensión y excitación casi maníaca, no teme esgrimir su dialéctica hasta los límites más riesgosos. Luego va a completar hábilmente su respuesta: “Yo no me tengo por ningún Mahoma ni Napoleón… por lo cual no siendo uno de ellos no podría darle a usted una explicación satisfactoria de cómo habría de conducirme” Además, desde que Raskólnikov comete el crimen se le nota como una disposición a transitar un calvario, está como jugado para poner a prueba su teoría a la vez que soportar el embate de las sospechas y acusaciones. Se lo ve a lo largo de todo el relato alternar entre su discusión altanera, inteligente y desafiante y estados de abatimiento, de temores y temblores, de sudores y de fiebres. Él pensaba en un comienzo que tenía toda la inteligencia y la fuerza que le permitiría ubicarse en el orden superior que él se había creado; por eso cuando le dice al policía que él no se tiene por ningún Napoleón, ya había comenzado a darse cuenta de que él no pertenecía a la categoría de hombres superiores, sino al tipo de hombres que él había colocado en un plano despreciable.
Hay expresiones que podrían parecer como de arrepentimiento, pero que más que movido por la culpa, parece lamentarse de su gran error. Ya en su desfallecimiento, piensa: “Debía yo haberlo sabido. ¿Y cómo me atreví, conociéndome, presintiéndome, a esgrimir el hacha y derramar sangre?”………..
“Eso de la vieja es un error…..Yo no quería más que saltar cuanto antes el obstáculo,…..pero el obstáculo no lo salvé; me quedé del lado de acá…..Quizá yo mismo sea un piojo, todavía más repulsivo e innoble que el piojo asesinado”
Qué sucedió con nuestro personaje?. Como dice B. Vandermersch comentando a Lacan “En efecto, aquello a que remite para cada cual su nombre propio es una incógnita, instándolo al esfuerzo de hacerse reconocer por el Otro” En el caso de Raskólnikov, ser reconocido “extraordinario” por el gran Otro de su teoría (Mahoma, Napoleón); como no lo logró, él se quedó “del lado de acá” el de los hombres ordinarios, que son menos que personas con valor inherente propio. Es un ser herido por el fracaso, arrojado a su insignificancia y portador de un torturante secreto .
Cuando ya no puede soportar la tortura de su secreto se va a confesar con Sonia, una muchacha pobre y buena, hija de un borracho y que a instancias de su madrastra, se ha entregado a la prostitución para remediar la miseria del hogar de sus padres. Sonia es la prostituta de corazón puro, a quien Raskólnikov. ha juzgado la única criatura digna de oír su confesión, porque ella es otra pecadora como él y sólo la prostituta podía comprender al asesino
Dostoievski, a través de la figura de Sonia, introduce una temática que iba a instalarse con fuerza en la literatura de principios del S XX: La exaltación de la cortesana, no exenta de notas románticas.
Cito unas palabras de un académico español, Rafael Cansinos Assens que dice a propósito de Sonia: “La cortesana aparece tratada aquí con un sentimiento místico que la convierte en una figura sagrada, en la personificación del dolor y la caridad. Sonia, regenerando con su amor a Rodion, es la apoteosis de la cortesana, el fango de la calle amasado en ícono”
Hay una idea, que de muchos modos aparece en Dostoievski. “El pecado es la única verdadera comunión entre las criaturas” . Para él, parece no haber otro medio de alcanzar la redención que partiendo del pecado…Culpa y expiación equivalen a culpa y redención. Esto parece resumir la esencia de su cristianismo heterodoxo
Me pregunto si este enunciado no encierra una verdad por el hecho de estar todos los humanos afectados por la FALTA, que nos constituye como sujetos de deseo, falibles y en tanto tales potencialmente pecadores, como lo expresa el mito bíblico de Adán y Eva; frente a la tentación de la completad (“seréis como dioses”), caen en la trampa, cometen la acción prohibida y causan el pecado llamado “original” que marcará, a toda la humanidad.. Digamos que desde el psicoanálisis no es posible pensar la subjetividad sin esa condición universal de la culpabilidad, y donde hay culpabilidad hubo pecado, real o imaginario. Si queremos agregar más argumentos, citemos a Freud afirmando la existencia de un general sentimiento humano de culpa cuya fuente es el Complejo de Edipo, puesto que el parricidio y el incesto con la madre son los dos grandes delitos de los hombres.

A propósito de estas doctrinas vamos a intercalar lo que Freud dice en “Dostoievski y el parricidio” .
Del Dostoievski literato dice Freud que tiene su sitial no muy atrás de Shakespeare. Lo más atacable es el pensador ético. Freud rechaza la doctrina dostoievskiana de que “sólo alcanza el grado supremo de eticidad quien ha llegado hasta la pecaminosidad más profunda”(Freud) “Ético-sigue diciendo- es quien reacciona ya frente a la tentación interiormente sentida, sin ceder a ella…. Pero quien alternativamente peca, y luego, en su arrepentimiento, formula elevados reclamos éticos” parece que arregla las cosas según su comodidad. “No ha realizado lo esencial de la eticidad, la renuncia, pues la vida ética es un interés práctico de la humanidad” …(Quien así actúa)“se parecería a los bárbaros del tiempo de las invasiones, que asesinaban y luego pagaban una multa, con lo cual ésta, era directamente una técnica para posibilitar el asesinato. Ivan el Terrible no se comportaba de otro modo; y aún esta componenda con la eticidad es un carácterístico rasgo ruso”.(sic)
No olvidemos que nos está hablando de Dostoievski y entonces se pregunta de dónde viene esa tentación de incluír a Dostoievski entre los criminales y dice: “en el criminal hay dos rasgos esenciales: el egoísmo sin límites y la intensa tendencia destructiva; estos dos rasgos se exteriorizan en el desamor y la falta de valoración afectiva.” Y de inmediato se acuerda de lo opuesto en Dostoievski: su gran necesidad de amor y su enorme capacidad de amar.
“La contradicción se resuelve inteligiendo que la fortísima pulsión destructiva de Dostoievski, que fácilmente lo habría convertido en un criminal, en el curso de su vida se dirigió sobre todo hacia su propia persona y así se expresó como masoquismo y sentimiento de culpa”

“De acuerdo con la relación de fuerzas entre las exigencias pulsionales y las inhibiciones que las contrarrestan (más las vías de sublimación disponibles) habría que clasificar a Dostoievski como uno de esos caracteres llamados “apasionados” (triebhaft). Pero la situación es perturbada por la copresencia de la neurosis que se produce tanto más fácilmente cuanto más rica es la complejidad que el yo debe dominar. Ahora bien, la neurosis no es más que un signo de que el yo no consiguió esa síntesis, de que perdió su unicidad en el intento.”
Me interesa desarrollar un poco más esta idea de Freud sobre la función sintética del yo y su relación con el mecanismo de escisión que supuestamente tiene su importancia en la patología de Raskólnikov. Para ello nos vamos a valer de los desarrollos de importantes post freudianos en especial de la escuela inglesa (Klein, Fairbairn, Jacobson; etc)
Empiezo por Klein de quien elijo este párrafo: “ la tendencia a la integración y la síntesis, la instalación de defensas contra la ansiedad,………. el desarrollo de las relaciones objetales y el mecanismo de escisión son condiciones esenciales para llegar al pleno funcionamiento del yo”

¿Cuándo decimos que la defensa actuante fue la escisión?
— Contestamos con Freud: “Cuando “con respecto a determinada conducta subsistan en la vida anímica de la persona dos posiciones contrapuestas la una a la otra e independientes entre si, he ahí un rasgo universal de las neurosis”
“Las dos actitudes subsisten una junto a la otra durante toda la vida sin influirse recíprocamente. Es lo que se tiene derecho a llamar una escisión del yo”(“Esquema del psicoanálisis” (Amorrortu XXIII p.205)

Ordenando las cosas, yo diría que el aparato psiquico, como consecuencia de las primeras relaciones objetales( y por mediación de sus funciones primarias de percepción y memoria) da lugar a introyecciones que son generadoras de estructuras psíquicas independientes. Una vez que las introyecciones han alcanzado cierto desarrollo como estructuras psíquicas, llega un momento en que son activamente disociadas con fines defensivos. Es ahora cuando comienza a actuar la función sintética del yo , que es una función que Freud considea como autónoma y primaria y que tiene por fin la organización y la cohesión de las estructuras desarrolladas en el yo. En este yo temprano, incapaz todavía de ejercer la represión, es el mecanismo de escisión la operación defensiva esencial ante la angustia. En un comienzo, escisión significa escisión de todo el yo, por entonces deficientemente diferenciado. Se transforma luego en un mecanismo que participa especialmente en la organización y en la patología de estructuras yoicas (patologías como el fetichismo o los desórdenes caracterológicos graves) En las últimas etapas del desarrollo, los mecanismos de escisión ya no interfieren tanto con la integración del yo.(O.Kernberg)
Instalada la represión, ésta- al decir de Jacobson- consolida y protege al núcleo del yo y contribuye fundamentalmente a la definición de los límites yoicos.
En el “Esquema del psicoanálisis”(1938) Freud generaliza la existencia de la escisión del yo. “Decíamos entonces que en toda psicosis existe una escisión del yo, y, si nos empeñamos tanto en este postulado es porque se ha confirmado en otros estados más próximos a las neurosis y, por último, en estas también”

En todo el transcurso de la novela podemos observar en Raskólnicov el mecanismo de la escisión bajo la forma de conductas ambigüas: las de un ser agobiado por su miseria y desamparo y a la vez, “altivo, dominante e impaciente”. Parecen dialogar en él, la miseria que humilla y la altivez dominante, incluso prepotente. Son dos aspectos que coexisten sin influirse mutuamente. Esta escisión se va a ver mucho más acentuada en la etapa carcelaria de Raskólnikov. Recordemos que Dostoievski lo nominó sobre la base de “rascol”(escisión)
Y continuamos rastreando el psicologismo de Dostoievski, esta vez en las palabras de Porfirii (el fiscal-o comisario-) cuando le dice a Raskólnikov “Leí su artículo y lo puse aparte y pensé ¿Qué habrá en todo eso?.”. “Pues en todo eso no hay nada, sencillamente nada” Y le recuerda que una vez en una taberna, en un arranque de cólera y osadía le gritó a un tal Zamíotov: “Yo maté”. Ante este hecho Porfirii pensó: “demasiado audaz y, si es culpable, es un campeón tremendo”. En este pasaje el autor comenta: “La culpa la tiene esa maldita psicología de dos caras”.( Parece aludir a la división entre lo manifiesto y lo latente)
Otro detalle: los jueces se asombraron de que hubiese escondido los objetos y el portamonedas bajo la piedra sin aprovecharse de nada. Después de largas disquisiciones, llegan a la conclusión de que “el crimen no podía haberse cometido de otro modo que en un estado pasajero de locura” …y además “invocaron a este respecto la novísima teoría, de moda a la sazón, de la enajenación mental temporal que con tanta frecuencia se esfuerzan por aplicar en nuestros tiempos a alguno delincuentes”(¿“forclusión parcial y temporal” como diría J.D. Nasio?)

En el epílogo de la novela se lee que por las muchos testimonios que aportó su amigo Razumijin y en consideración a haberse delatado él mismo los jueces condenaron a Rodión a trabajos forzados de segunda clase, por ocho años solamente en una carcel de Siberia. Sonia, con algún dinero recibido partió también a Siberia donde visitaba constantemente a Rodión. Sonia escribía cartas mensualmente a la hermana y a Razumijin. Por ella se sabía que Rodión estaba constantemente adusto, taciturno, sin interesarse por nada y que recibió la noticia de la muerte de su madre sin mostrar gran impresión; que estaba ensimismado y cerrado para todos. Se avenía a su nueva existencia y tenía una completa indiferencia por su suerte; se alejaba de todos; en el presidio nadie lo quería y que se pasaba sin hablar los dias enteros. No le importaba que dentro de ocho años él tendría sólo treinta y dos ¿Para qué vivir? ¿ Vivir para existir?.La simple existencia, siempre significó poca cosa para él, siempre anheló más. “Acaso por la sola fuerza de su deseo, hubo de sentirse entonces un hombre al que le estaba permitido más que a los demás”(394)
Se lo ve indiferente a a todos los sufrimientos, al frío, a la comida asquerosa. Aparte de romper los lazos sociales, está sumido en un sentimiento de ajenidad que se manifiesta, por ejemplo, cuando dice:“tener que permanecer en Siberia hasta que el almanaque indique que “eso” terminó”
“Qué feliz habría sido de haberse podido inculpar a si mismo!” Se juzgaba severamente y no encontraba ningún particular horror en su pasado, salvo, quizá, el simple fracaso . Sentía bochorno de que él se hubiese perdido tan sin esperanza por efecto de un fallo de la ciega suerte .Hasta despreciaba lo absurdo de una sentencia “a trabajos forzados de segunda clase” y por sólo ocho años
“Y si el destino le hubiese enviado por lo menos el arrepentimiento….un arrepentimiento lancinante que le devorara el corazón” y le dieran ganas de ahorcarse. ¡ cómo se hubiera alegrado!
“Torturas y lágrimas…, eso también era la vida” pero él no sentía culpa. En lo único que se reconocía culpable es en “ no haber resistido” y haber ido a delatarse ; en no haber resistido como los bienhechores de la humanidad, “que no heredaron el poder, sino que lo conquistaron(o sea que mataron ) y siguieron adelante y luego tuvieron razón”, mientras que él no resistió, y, por tanto, “no tenía derecho a dar ese paso”
Pero su “paso” además de su significado simbólico, para el cumplimiento de su teoría , es un PASAJE AL ACTO. Recurrimos a Lacán que identifica la puesta en acto con una salida de la escena en la que el sujeto queda reducido a un objeto excluído (o rechazado). Es como un salto al vacío en que el sujeto “se deja caer”; queda como eyectado de la escena de su fantasma. Es un momento de emoción extrema en el que toda simbolización se ha vuelto imposible
Raskólnikov no desconoce su acto, pero reniega de él renegando su significado criminal .Su teoría, devenida creencia le impone el desconocimiento de la criminalidad de su acto. Por eso también su pasaje al acto es una realización del deseo del Otro (ese gran Otro que es el conjunto de hombres grandiosos que fundamentan su teoría) Veamos las elucubraciones que facilitan el camino hacia la renegación: Raskólnicov reflexiona:”¿En qué era mi idea más estúpida que otras ideas y teorías que ruedan y chocan unas contra otras por el mundo y así lo harán mientras el mundo exista?”
“Veamos: ¿por qué mi conducta os resulta tan torpe?-decía él para sus adentros- ¿Porque fue… criminal? ¿Qué significa vuestra criminalidad?. Mi consciencia está tranquila. Cierto que se consumó un crimen de pena capital; cierto que se infringió la letra de la ley y se derramó sangre; bueno pues tomad mi cabeza por la letra de la ley….¡y basta!”
Es notable la ajenidad con que se expresa: “es cierto que se cometió un crimen”; es cierto que se derramó sangre “ es cierto que se infringió la ley.
Este no compromiso subjetivo de Raskólnikov, se revela en algunos pasajes en que Dostoievski nos dice: “todo, hasta su crimen, su condena y su deportación, le parecían un hecho exterior, ajeno, no relacionado con él.
Podemos decir también, que Raskólnikof es un auto- excluído de su cultura y que la ley se inscribe en su subjetividad desde un lugar extraño, conocido pero no reconocido.
.A modo de hipótesis , yo diría que el proceso en que se lo investigó estuvo centrado en la discusión marcadamente racional acerca del perfil del delincuente y en establecer los hechos concretos de la actuación delictiva, al punto de llevarlo todo a una especie de objetivación escenográfica en detrimento de una mayor implicación subjetiva. Es sólo una hipótesis. Pero lo cierto es que no hay en Raskólnicov una verdadera asunción subjetiva de su acto.
Por otra parte lo vemos como “ hamacarse” de un extremo al otro, entre términos tales como: “cierto que se consumó un crimen” y…“mi consciencia está tranquila”, dos posiciones contradictorias pero que se sostienen a condición de permanecer separadas.
He aquí la escisión.

Lacan comentando el “Esquema de psicoanálisis..” remarca que cuando Freud mismo dice : “se estaría tentado de calificar como astuta y hasta maliciosa esta manera de tratar la realidad” a través de la escisión, ironiza menos sobre el yo en su función de síntesis que sobre el sujeto en su relación con la ley. (cita de R. Chemama)

En Freud se ve que el concepto de renegación (Verleugnung) propio de la psicosis, y luego del fetichismo ha conducido al concepto de escisión, para dar cuenta del carácter parcial de la renegación.

Raskólnokov reniega de su acto, por lo cual no puede asumirlo como propio. Él está siendo castigado por una culpa que no asume, por eso el castigo no es realmente efectivo para aliviar sus tormentos por vía de la expiación. Sin embargo, como la culpa se puede negar pero no puede desaparecer , pensamos que esta culpa, que se ha sustraído de su conciencia, es tramitada a través del sufrimiento corporal; fiebres, temblores, abatimiento físico, etc. Para decir esto nos apoyamos en Freud, quien en el artículo ya citado (Los que delinquen…..) refiriéndose a los casos en que el sentimiento de culpa no aparece en la conciencia , dice que había podido demostrarse su preexistencia, por toda una serie de otras manifestaciones y efectos”.
También en Raskólnikov, podemos observar, antes de cometer el crimen una serie de otras manifestaciones que expresan , no ya, la culpa corriente que sintió por el sacrificio de su madre y hermana, sino por ese oscuro sentimiento de culpa (inconciente) anterior a la fechoría. Muchos malhechores sufren previamente una gran tensión la que se alivia después de cometer la falta por la expectativa del castigo que conlleva la expiación.

Esto no ocurre en Raskólnocov. No siente ningún alivio porque no puede expiar una falta que no asume como propia.
Si para Dostoievski Culpa y Expiación es el origen de la redención, esto no le ocurre a Raskólnikov. Dostoiesvki le tiene reservada otra via de redención.

Raskólnicov, sufria ante la idea de no haberse suicidado y haber optado por ir a presentarse. Dostoievski dice que “no podia comprender que ya entonces presintiese que en sus convicciones había un error profundo y que aquel presentimiento podía ser el anuncio de una futura crisis y de su futura resurrección.”
Vemos que Dostoievski no lleva a su personaje hasta la plena aceptación de su culpa para que así el castigo tuviese una eficacia reparadora
.La idea de error adquiere tal fuerza que la culpa.

Raskólnikov cae enfermo en la prisión
.Atraviesa una enfermedad con sueños de catástrofe universal. Al salir de sus sueños , entra en una especie de estado de contemplación. Absorto en sus meditaciones, de pronto apareció junto a él Sonia, “a la que todos amaban”. Ella como siempre le tendió la mano con timidez, temerosa de un desaire. Pero ahora sus manos no se soltaron. De pronto algo pareció apoderarse de él y echarlo a los pies de Sonia. Lloraba y se abrazaba a sus rodillas. Ambos comprendieron que se amaban, y, dice el relato: “En aquellos rostros enfermizos y pálidos refulgía ya la aurora de un renovado porvenir, de una plena resurrección a la vida”.

Aún faltaban siete años de condena pero eso no perturbaba su felicidad.

A Raskólnikov ya no le importaba su fracaso como hombre superior. Desde que se siente colmado por el amor a Sonia acepta con naturalidad su condición de simple ser humano y comienza su regeneración
.A modo de conclusión cabe remarcar, que no es el castigo y la expiación lo que redime a Raskólnikov. sino el amor. Se entra en un terreno místico y se tensa más la cuerda romántica.
Dostoievski escribió en alguna oportunidad: “En nuestro planeta sólo podemos amar sufriendo y a través del dolor; no sabemos amar de otro modo ni conocemos otra clase de amor”

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Siempre se calificó la concepción de Raskólnicov como una teoría del Superhombre, con lo cual se volvió imposible obviar la referencia a Nietzsche. Dejo al criterio de cada quien, el establecer si hay o no alguna correspondencia. Veamos una síntesis de las ideas de Nietzsche.

Nietzsche se vuelve contra los valores de la cultura europea que ve encarnados en el cristianismo, el socialismo y el igualitarismo democrático.
Él sostiene como valor supremo una vitalidad ascendente, la voluntad de vivir y, en última instancia la voluntad de poder.
Nietzsche acentúa lo que llama, la VIDA. Esta es la norma y el valor supremo al cual deben someterse los restantes, pues la voluntad de vivir es el mayor desmentido posible a la objetividad de los hombres de ciencia, al igualitarismo, a la piedad y compasión cristianas. Pero la voluntad de vivir que es voluntad de poder y de dominio, exige, junto con la crítica de dichos falsos valores, la erección de un nuevo ideal, el del Superhombre…………pues “el hombre es algo que debe ser superado”.
El Superhombre es aquel en quien la voluntad de dominio se revela en toda su fuerza; es el que está situado verdaderamente más allá de la moral…….
El Superhombre es el que vive en continuo peligro, el que, por haberse desprendido de los productos de una cultura decadente, hace de su vida un esfuerzo y una lucha. Si el Superhombre tiene alguna moral, es la moral del señor, opuesta a la moral del esclavo y del rebaño y, por lo tanto, opuesta a la moral de la compasión, de la piedad, de la dulzura femenina y cristiana. La idea del Superhombre con su moral del dominador y del fuerte, es ya la primera inversión de los valores, pues éstos adquieren una jerarquía contraria, cuando son contemplados desde su punto de vista. Objetividad, bondad, humildad, satisfacción, piedad, amor al prójimo, son valores inferiores.
(Resumen extraído del Diccionario de filosofía de J. Ferrater Mora)

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FORMAS CLÍNICAS DEL MECANISMO DE ESCISION

Existen formas clínicas en las que el mecanismo de escisión se exterioriza como un descontrol episódico. Pero lo notable en estos pacientes es que la falta de control de los impulsos les afecta de una manera selectiva
. Pueden ejercer un eficaz control en todas las áreas menos en una. Y en esa área, lo que ocurre, no es tanto una pérdida de control sino una activación de manifestaciones netamente opuestas, que a su turno, se expresan con tal intensidad que el observador tiene la impresión de que toda la vida psíquica del paciente (y no sólo un área) se halla afectada por la división
Para ilustrar lo aquí enunciado, cito un ejemplo de Otto Kernberg donde menciona el caso de una paciente que “ oscilaba entre graves temores relacionados con la vida sexual y una conducta sexual impulsiva, siendo cada uno de estos estados sintónicos con su yo durante sus apariciones”.

Para hacer un cotejo con otros mecanismos, señalamos que en la negación existe una tendencia a eliminar de la conciencia una parte de la realidad externa ó de la realidad subjetiva.
En su trabajo “La escisión del yo en los procesos de defensa”, Freud menciona el caso de un niño que resolvió su conflicto actuando de manera alternada reacciones opuestas que representaban, por una parte su reconocimiento de la realidad y por la otra su no aceptación de esa realidad.
En “El esquema del psicoanálisis” afirma que la escisión del yo es un fenómeno general en las psicosis y otros estados patológicos.

Bibliografía:

Fiodor M. Dostoyevski :“Crimen y Castigo” Ed. AGUILAR, 1961
F.Nietzsche: “El crepúsculo de los ídolos”
W. Shakespeare: “Hamlet”
S.Freud : “Dostoievski y el parricidio” (1927) Amorr. XXI
“ “Esquema del psicoanálisis” (1938) Amorr.XXIII
“ “Los que delinquen por sentimiento de culpa” (1914)Amorr.XIV
W.R.D. Fairbairn: “Estudio psicoanalítico de la personalidad” Homé 1978
J. Lacan : Seminario X (1962/63)
O. Kernberg : “Teoría de las relaciones objetales”
J Ferrater Mora : “Diccionario de Filosofía”

*Trabajo presentado en el marco del Seminario anual 2011 de Grupos Clínicos de Buenos Aires que dirige la Dra. Ana María Gomez, “Operadores en la Clínica”

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