Aviso al lector japonés – María Elena Troncoso

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Aviso al lector japonés

     Cuando Lacan inicia el dictado de  su seminario dedica sus primeras palabras al proceder del maestro budista. Encontramos   desde  los años 50  referencias de Lacan sobre Oriente

Lacan realiza su primer viaje a Japón en 1963, de donde vuelve a Francia fascinado por la arquitectura de sus templos y cautivado por la estética y el refinamiento de su cultura.

     Recorriendo las referencias japonesas  en Lacan nos encontramos con el origen del Japón, su tradición y sus leyendas

Si afirmamos que Lacan encuentra en la cultura japonesa una fuente eficaz para pensar la practica del psicoanálisis será necesario para demostrarlo hacer un cierto recorrido

     Sabemos que Lacan admiraba la cultura china, su ciencia y la astronomía.

     El valor de la caligrafía, en el contexto de la problemática sobre la escritura y la letra, el maestro francés lo enfatiza cuando nos dice

“Solamente en China la caligrafía ha tomado el valor de objeto de arte, es lo mismo que tener una pintura ya  que  tienen  el mismo valor

Sobre la misma cuestión Lacan habla de la pintura japonesa, ya que  ésta demuestra allí su matrimonio con la letra y muy precisamente bajo la forma de caligrafía, y las llama “formas cercanas” a lo significante esto le permite  pensar la cuestión de la escritura y la poesía.

     En la época de la publicación de sus Escritos  fascinado con las posibilidades que brinda la lengua y la escritura al juego del equivoco, llega a decir “Es necesario que tomemos en la escritura poética china la dimensión de la interpretación analítica”

     Expresarse por la escritura  no se refiere solo al arte de escribir.la escritura y la palabra no son la misma cosa.

     La lengua japonesa obtuvo su escritura recién cuando se introduce el Confucionismo en el Japón.

     No existen rastros de escritura en Japón anterior a la introducción de la escritura china.

      El idioma  chino fue para el japonés lo que el antiguo griego para nuestras lenguas occidentales, una fuente de vocablos.

     Fue el sabio coreano Ajiki introductor del Confucionismo quien en el siglo III  introdujo la escritura china que en un principio se difundió entre las clases más selectas.

     Los japoneses adaptaron los ideogramas chinos a su idioma, tomando el mismo carácter para representar un objeto o una idea pero conservando su pronunciación japonesa

     Posteriormente se fueron incorporando signos con su pronunciación original china para formar nuevas palabras compuestas.

     En otros casos se tomaron caracteres chinos utilizando su fonética para representar determinadas silabas japonesa, ya que siendo una lengua aglutinante forman palabras a partir de una raíz, añadiendo prefijos y sufijos

     En abril de 1971 Lacan realiza una nueva  visita al Japón, en esta ocasión dicta una conferencia para los traductores de sus Escritos, y un año después envía un pequeño prologo para la edición titulado AVISO AL LECTOR JAPONES

Titulo interesante este ¿Por qué aviso? ¿ Una advertencia ?¿un consejo?   

Concluye que se trata de una “comunicación” que no implica que más de uno comprenda allí lo que allí se trata. Se refiere a una comunicación científica, que no es dialogo, y para la que es suficiente un pizarrón  Esta  dirigido a los lectores japoneses, no obstante  también hacia nosotros,  con esta lectura damos prueba de ello                                       

Lacan dice que él se ha   formado una idea muy elevada de la perfección de esa lengua, lengua que adquiere dicha perfección “al sostener un lazo social muy refinado en su discurso” que Kojéve designaba como snobismo.

Nos advierte que ese lazo es para nosotros, los occidentales “la posibilidad de acceder a la cosa japonesa sin ser demasiado indignos de ella.

En Japón este “snobismo”, o sea, el carácter imitativo de la cultura japonesa, es parte de su modo de ser, y no se trata esto de una descalificación. Japón pasó varios siglos imitando el modelo chino, luego lo hizo con el modelo europeo y en la actualidad imita la cultura americana

Nos adelanta” que me traduzcan al japonés me deja perplejo por que es una lengua a la cual me he acercado en la medida de mis posibilidades”

 Y continua “Del Japón no aguardo nada. Y el gusto que he tomado de sus usos incluso de sus bellezas no me hace esperar nada. Especialmente, no ser escuchado en el”

 Perplejo ¿sorprendido? ¿Por qué no esperaba nada?¿ Manifiesta así una actitud escéptica respecto a la recepción japonesa?..

 De estos párrafos ¿se deduce que la sociedad japonesa opondrá una gran resistencia al psicoanálisis?

Para Sasaki, que es uno de los traductores de los Escritos las ideas de Freud y Lacan no han provocado un cambio en los medios científicos y sus ideas no han producido aun ningún efecto autentico sobre la mentalidad japonesa pero aun así no lo considera una resistencia. Este autor  destaca la facilidad para la creación de sentidos múltiples debido a naturaleza fonética de la lengua que resulta muy apropiada para dar paso a la existencia de una gran cantidad de homófonos con distinto significado. De este modo, resulta que todos los japoneses leen entre líneas como actividad normal del uso de su lengua. Y mezclan lengua extranjera y lengua original.

A principios del siglo veinte, los intelectuales -especialmente la gente de letras- se interesaban bastante por el psicoanálisis.

Algunos de ellos  como  Kengi Otsuki, literato y traductor de literatura alemana, menciona a  Freud en un artículo de 1912 dedicado al olvido y la memoria y Yoshihide Kubo -profesor de psicología en la Universidad de Hiroshima- publicó el primer gran libro japonés de introducción al psicoanálisis.

Se considera como padre fundador del freudismo japonés a Heisaku Kosawa, quien viajó a Viena en 1932. Se analiza con Freud y luego hace su didáctico con Sterba recibiendo una formación psicoanalítica clásica

Continua  Lacan en el “Aviso al lector japonés”

“No es, por cierto que los japoneses no tiendan la oreja a todo lo que puede lucubrarse como discurso en el mundo. Ellos traducen, traducen, traducen  todo lo que aparece en èl de legible y tienen mucha necesidad de eso De otro modo no creerían en ello: así  se dan cuenta”

“Los japoneses no se interrogan sobre su discurso lo retraducen y lo hacen con provecho entre otros por el lado del Nobel” Recordemos que el escritor japonés Kawabata recibe el Premio Nobel de Literatura en el año 1968

Hitoshi Oshima-master en literaturas y filosofías comparadas de la universidad de Japón- dice “Una de la dificultades que tienen los extranjeros para aprender el japonés es que buscan siempre la traducción de una palabra japonesa a su lengua,  no es posible, esa correspondencia porque en la lengua japonesa se usa el contexto. No hay univocidad.

Los estructuralistas sobre todo, dicen que el Japón es el imperio de los signos. Yo diría de los significantes, pero que el significado lo llenamos en el momento por efecto del contexto. En Japón hablamos inconscientemente de una manera metafórica, en el sentido que para decir que una chica es bella, decimos la luna está muy linda, mirando la luna. Entonces, entre los japoneses se comprende que la chica entiende que el hombre está hablando de ella también, pero no sólo de ella sino también de la luna.” Una de las formas poéticas de gran belleza nacida en el Japón, y que como todo trabajo con la lengua revela lo especifico de esa cultura y del modo que tienen los sujetos de habitar ese lenguaje es el Haiku.

 El haiku siempre nombra algo del orden de la naturaleza, las nubes, el cielo, las ramas, el viento, el cerezo, donde hay una mirada que intenta ceñir una experiencia única a los ojos del poeta y que se abre sobre un espacio abierto, el silencio. Una imagen evanescente que no es apresada por ningún sentido ni significación que ligue palabra a palabra: ..El haiku se organiza y nombra el mundo no describiéndolo, sino articulando ciertos mecanismos que le imprimen al texto un halo de sugerencia y belleza. Una de las características más resaltantes…es su capacidad de despertar una emoción estética por vía de la sugerencia donde el lector completa con su mirada el sentido no dicho

 

      El poeta Matsuo Basho escribe: “¡Ay no fui capaz de escribir un solo poema a causa de su interrupción. Sin embargo, en ese preciso momento, la luz de la luna caía en un ángulo de mi habitación, pasando por las hojas y grietas de la pared.  Al prestar atención al ruido de las aldabas de madera, y a las voces de los aldeanos cazando gamos silvestres, sentí en mi corazón la soledad del otoño consumándose en escena. Dije a mis acompañantes: Vamos a beber bajo el brillante resplandor de la luna…”

     El haiku cultiva sus imágenes de modo que éstas no signifiquen nada por sí mismas, y al mismo tiempo, expresa la imposibilidad de acercarse de una manera especulativa a su sentido final…el lector de haiku debe dejarse absorber por el poema y por la naturaleza, sumergirse en las profundidades, como si estuviera flotando en el cosmos…estas líneas (del haiku) son soberbias, porque el momento que capturan es único y se pierde en el infinito. En sólo tres líneas de observación, los poetas japoneses saben cómo expresar la realidad, y su secreto reside en que ellos no se limitan tan sólo a observar, sino que lo hacen con calma, sin vanas agitaciones y con sentido de eternidad”

¿Dónde se aloja el sujeto poético sino en esa mirada evanescente que se precipita al mundo?: “Un viejo monasterio / Una luz de luna glacial / Un lobo que aúlla”

Muchos son los escritores occidentales que han trabajado el haiku, entre ellos J. L. Borges.

     El haiku en su trabajo con significantes apresa aquello que esta en el límite de lo inexpresable, crea un contexto en pleno movimiento en el vacío, como el bello vuelo de un pájaro.

     En la lengua japonesa hay correspondencia del cifrado con el descifrado, que es automático, se pasa del registro de la letra a la palabra. Los japoneses no se interrogan sobre su discurso, lo retraducen. No necesitan del discurso analítico, pueden sustraerse por medio de la escritura de los artificios del inconsciente, que requiere la palabra. Del mismo modo como en el bunraku, todo lo que se dice podría ser leído por un recitador. Podríamos decir que el sujeto japonés se sostiene como un intérprete justamente porque no se necesita la interpretación ni busca en relación a las posibilidades de la recepción japonesa.

En la época de la publicación de la traducción de Écrits al japonés, el psicoanalista francés estaba fascinado, a la par que entusiasmado, con las posibilidades que brinda la lengua y la escritura japonesas al juego del equívoco. Llegará a decir que la  dimensión traductora de esa lengua y escritura tan peculiar hacen innecesaria, e incluso obstaculizan, la hipótesis del inconsciente.

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“Todo el mundo no tiene la fortuna de hablar chino en su lengua para que esta se constituya en un dialecto, ni sobre todo, -punto más importante-,

haber tomado de aquella lengua una escritura tan extranjera a su lengua  que eso vuelva allí  tangible a cada momento la distancia del pensamiento, o sea del inconsciente a la palabra O sea el espacio tan escabroso que hay que despejar en las lenguas internacionales que resultaron pertinentes para el psicoanálisis”

Lacan apela a la  lengua japonesa cuando aborda la cuestión de la letra y de la escritura

10 de marzo 1971

“Cuando ustedes se hayan rodeado…..por una lengua como la que yo estoy aprendiendo….. la lengua japonesa y bien ustedes se darán cuenta que la escritura puede trabajar una lengua”

La trabaja es decir que en esa lengua esta incluido el efecto de escritura

se escribe de un modo y se pronuncia de dos diferentes en esta articulación chino –japones  Lacan piensa la articulación letra-significante

El 12 de mayo de 1971 retoma el tema

“Lo importante es que el efecto de la escritura permanece adherido a la escritura que lo que es portador del efecto de escritura es allí una escritura especializada…..que en japonés esta escritura especializada pueda leerse con dos pronunciaciones diferentes en on-yomi y en kun-yomi

Lacan ya  se había referido a esta característica de la lengua japonesa en el Posfacio del Seminario 11

Esa escritura que del on-yomi al kun-yomi golpea al significante hasta el punto que se desgarra de  tantas refracciones, lo que tanto el periódico más pequeño, como el letrero en el cruce de caminos satisfacen y confirman

Lo importante para recordar es que a la forma de pronunciación japonesa se la llama Kum-yomi y a la china On-yomi

Se trata de las dos formas de leer, yomi significa lectura, un carácter chino en japonés.

Ese efecto de la escritura a una peculiaridad de la división del sujeto” el sujeto está dividido como en todas partes por el lenguaje, pero uno de estos registros puede satisfacerse de la referencia a la escritura y el otro del ejercicio de la palabra el 11 de febrero de 1975 en el  seminario R.S.I. vuelve sobre el tema de la duplicidad de la pronunciación redoblada por la duplicidad del sistema de la escritura. lo que daría una dificultad especial de la lengua japonesa para jugar sobre el plano de lo inconsciente.

Lacan hace  mención a sus Escritos y dice que el libro se compra pero es para no leerlo, y no es porque sea difícil

“Un escrito a mi entender está hecho para no leerse y lo que se acaba de leer no es un escrito”

Continua…” Lo que se lee es de eso que hablo, puesto que lo que digo, está consagrado a lo inconsciente, o sea a lo que se lee ante todo”

agrega “puesto que después de todo el escrito como no—a- leer fue Joyce que lo introdujo o haré mejor diciendo lo intradujo, pues al hacer de la palabra trazo mas allá de las lenguas,  solo apenas se traduce, al ser por todas partes igualmente poco a leer”

                                           Maria Elena Troncoso

2 comentarios


  1. Muchas Gracias Isabel por tu comentario, ambas compartimos esa
    templanza con la que los japoneses han enfrentado los avatares
    que les toca vivir

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  2. Gracias Maria Elena por este trabajo . Nos acerca a entender lo extraño y lo bello de un idioma complejo . Sobre todo de una lengua riquisima en la que lamultiplicidad de sentido, es su constante.
    Conmovedora, la carta de sacerdote zen. Isabel Rios

    Responder

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